El color, poderoso medio de comunicación

Los colores son poderosos medios de comunicación, nos trasmiten una gran variedad de sensaciones, despertando sentimientos o induciendo estados de ánimo. Están asociados con ideas y pensamientos colectivos y cada cultura los reconoce de una forma particular. Empleados en el vestuario los colores pueden revelar deteminados aspectos de la personalidad, reforzar ciertas actitudes y/o señalar momentos especiales por los cuales atravieza la persona que los usa. Dependiendo del matiz, tono, luminosidad y pureza del color, y de donde se lleva puesto, es el mensaje oculto que una determinada prenda de vestir envía al cuerpo (que lo recibe por contacto en forma directa) y a las demás personas con las cuales se interactúa. La zona superior del cuerpo, de la cintura hacia arriba (blusas, camisas, poleras, chalecos, bufandas), se relaciona principalmente con el mundo emocional, deseos y necesidades. La zona inferior, de la cintura para abajo (pantalones y faldas), trasmite información a cerca de las necesidades materiales y la energía física que maneja la persona, su fuerza al momento de defender una posición.
La ropa exterior o visible, es lo que se muestra o se quiere trasmitir; la ropa interior en cambio, representa los aspectos personales más íntimos y delicados, los talentos e inhibiciones, aquello que verdaderamente se quiere y se siente.

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Nuestro cuerpo hace grandes cosas por nosotros

Nuestro cuerpo tiene la posibilidad de expresarnos. Nos permite correr, bailar, respirar, reír, pensar, llorar, manifestar enojo, tristeza, felicidad, etc.
Nuestro cuerpo es una herramienta que debe conducirnos hacia nuestras metas.
Un cuerpo armónico es una enorme bendición. Pero, dado que somos todos únicos, cada uno de nosotros tiene una forma y un tamaño diferente.

Aunque cada uno sea algo único y propio, los genes familiares también determinan nuestra figura. Mientras nuestro cuerpo crece y se desarrolla, comienza a desarrollar su figura “programada genéticamente”. Esta figura básica no puede cambiarse; ya que es el componente hereditario que nos transmiten nuestros padres. Hasta aquí todo depende de los genes.
El primer análisis que puedes hacer entonces, es mirar el cuerpo de los miembros de tu familia. Te ves representado en alguien? Tu figura es similar a la de alguno de ellos? Quizás no lo sea aún, pero mientras más crezcas, más te parecerás al resto de los miembros de tu familia.

Y si ya a esta altura te das cuenta de que tienens la figura de la mayoría de los miembros de tu familia y no es la que desearías para tí: TIENE SOLUCIÓN. Con voluntad, ejercicios, buena postura, buena alimentación y ciertos cuidados…
Algunas personas tienen la figura de una cuchara. La parte de arriba de su cuerpo es más pequeña que la parte de abajo. Otras personas tienen la figura de un reloj de arena. Esta figura tiene curvas arriba y abajo, con una cintura pequeña. Otra forma física es la forma de regla. Esta figura es recta y sin mucha diferencia entre las partes de arriba y de abajo. Y tenemos también la figura de cono: en este caso la parte superior de las personas es más grande que la parte de abajo. Cada figura se verá mejor con la vestimenta que mejor se adapte a ella.
Aprende a apreciar y respetar tu cuerpo como es.
Trata de sacar el mejor partido al cuerpo que tienes.
Usa ropa cómoda, que te haga sentir bien, con dominio sobre tu cuerpo.
Trabaja con tu cuerpo, NO CONTRA ÉL.

La imagen de tu cuerpo es lo que sientes acerca de tu cuerpo. Es muy importante tener una imagen positiva de nuestro cuerpo. No es necesario tener un cuerpo perfecto. Lo que es necesario es tener confianza en el propio aspecto, querer y cuidar nuestro cuerpo.
La imagen de tu cuerpo está relacionada con tu amor propio.



Conceptos básicos que componen la imagen

Si comenzamos por definir la palabra imagen, vemos que significa: figura, representación, semejanza y apariencia de una cosa. Partiendo de esta definición, podemos concluír que existen las cosas y existen con su imagen, y que la imagen no siempre corresponde a la realidad; ya que la imagen es una entidad con vida propia.
Lo que SIEMPRE debe interesarnos es dar coherencia a lo que se es con lo que se representa ser (o dicho en otras palabras a lo real con lo imaginario, a lo real con su imagen).

El Espejo no miente: lo primero que debe hacer cualquier persona que quiera trabajar sobre su imagen es pararse con actitud reflexiva frente al espejo y analizar lo que proyecta. De esos minutos de observación podrá darse cuenta si está dando la imagen correcta o equivocada de acuerdo con su edad, trabajo o las aspiraciones que tenga.

La Imagen Personal

La Imagen Personal es una construcción que debe realizarse con sumo cuidado, para no errar en los objetivos que se quieren alcanzar y que tienen que ver con el propio desarrollo en diferentes ámbitos.

Hay un conocido refrán que dice “ver es creer” y grafica claramente que en todo lo que vemos estamos depositando valores, expectativas, adjetivos…
No necesariamente “lo que vemos es lo que es”; pero en general, en una persona con una imagen coherente lo que vemos es el reflejo de lo que es.

Podemos afirmar que nos formamos una primera impresión de alguien en los primeros 30 segundos de relación; aunque ni siquiera “de relación” propiamente dicha, sino que con el simple hecho de ver a alguien (no necesariamente hablando con ese alguien) nos formamos una impresión o imagen sobre ella.

Nos guste o no, coincida con nuestra escala de valores o no; la gente se forma una impresión de nosotros basada en lo que ve.
Es decir: la forma en que llevamos nuestro cuerpo, nuestra sonrisa, nuestro cabello, nuestra ropa, nuestro saber estar y el resto de elementos que forman la comunicación no verbal hablan por nosotras antes de que abramos la boca por primera vez.

Una imagen vale más que mil palabras.

Cada vez se trabaja más con la imagen. No sólo políticos, estrellas y celebridades utilizan los servicios de asesoría de imagen, sino que también lo hacen asociaciones sin fines de lucro, entes estatales, vendedores, gente de negocios e inclusive la gente que no desarrolla ninguna actividad laboral de todos modos está cada vez más preocupada por su imagen.

Para concluír esta primera entrega diré que los cambios de imagen, relacionados con: vestimenta, colores, modales, comportamiento y habilidades de comunicación tienen poco valor si no van acompañados por cambios en el interior de una persona.

La ropa es el complemento y la extensión de uno mismo. Es la que sella con broche de oro nuestra habilidad para las relaciones humanas, ya que manifiesta el respeto que tenemos por nosotros mismos y por los otros.
La imagen es una impresión visual.
Es que vivimos en un mundo visual.
Y uno es su propio retrato, o su propia autobiografia. Cuando un pintor tiene en mente una obra, piensa en todo y el resultado de su obra es la expresión misma de su alma. Por lo tanto, el conjunto total de una persona a la hora de vestirse, debe ser el resultado y pa proyeccion de sus valores personales y sus metas.